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Condenan al Inpec por muerte de interno en incendio en la cárcel de Picaleña

El Tribunal Administrativo del Tolima advierte que hubo fallas por parte del Instituto en su deber de custodia y vigilancia, además de deficiencias en las medidas de seguridad al interior de la cárcel.
Justicia
Autor: Redacción Justicia
Autor:
Redacción Justicia
Foto: EL OLFATO

El Tribunal Administrativo del Tolima condenó  al Instituto Carcelario y Penitenciario (Inpec), por la muerte de Julián Felipe Gonzalez Liberato, debido a las quemaduras que sufrió al incendiarse la celda donde se encontraba recluido. 

El fallo ordena pagar por perjuicios morales a sus padres Maria Elena Liberato Jiménez y José Madrigal Herrera, hermanos  y abuelos la suma de $182.185.520 equivalentes a 220 salarios mínimos mensuales legales vigentes.

González Liberato quien para la época tenía 21 años, ardió en llamas el 23 de diciembre de 2012, sufriendo quemaduras en cara tronco, extremidades y en las vías respiratorias, lo que comprometió el 45 % de su superficie corporal.

El incendio fue provocado por este mismo, al incendiar la colchoneta donde se encontraba recluido, y exigiendo la entrega de una encomienda.

Según la historia clínica,  el paciente habría estado expuesto por 15 minutos a las llamas.

El Juzgado Cuarto Administrativo Oral del Circuito, en marzo de 2016, negó la demanda y las pretensiones de los familiares, puesto que acogió los argumentos del Instituto Penitenciario, en cuanto a que González Liberato, originó la conflagración y se auto inflingió el daño.

Sin embargo,  para el Tribunal Administrativo, hubo fallas en la prestación del servicio por parte del Inpec y que tiene a cargo la custodia y vigilancia de los internos.

Según la máximo tribunal, el Inpec como máxima autoridad carcelaria no tuvo la suficiente diligencia y cuidado para evitar que González Liberato ingresara el elemento con el cual prendió fuego a su colchoneta.

Por otro lado, se advierte que  a la víctima se le prestó tardíamente los primeros auxilios por cuanto no se contaba con los extintores en perfecta condiciones para enfrentar la conflagración.

El fuego fue apagado con baldes de agua, puesto que los extintores se encontraban descargados.

Julián Felipe González Liberato murió el 25 de diciembre de 2012 en el Hospital Simón Bolívar de Bogotá a donde fue remitido por la gravedad de las quemaduras.