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Autoridades ambientales del Tolima en alerta ante bajos niveles de agua del río Magdalena

Cortolima y la Secretaría de Ambiente del departamento aseguran que lo que más les preocupa son las posibles afectaciones que pueda traer esta considerable disminución de niveles, de esta importante fuente hídrica, a las poblaciones ribereñas.
Medioambiente
Autor: Redacción Medioambiente
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Foto: Suministrada

Las autoridades ambientales del departamento se encuentran en alerta ante la considerable disminución de niveles del río Magdalena a causa de la temporada seca que enfrenta la región (y la cual iría hasta mediados de marzo). 

Esto, principalmente, por las afectaciones que pueda traer a las poblaciones ribereñas en cuanto a las captaciones de agua para su consumo y las actividades agrícolas que realizan diariamente. 

“Podrían verse afectadas aquellas poblaciones que se encuentran a lo largo del río Magdalena en lo que respecta a la captación de agua para consumo humano y para actividades agrícolas, ya que la disminución de los niveles de agua redundan en la disminución del caudal del mismo río y con ello disminuye la captación”, explicó Pedro Antonio Chacón, funcionario del área de Gestión de Recursos Hídricos de Cortolima.  

De hecho, según informes de la Secretaría Ambiental y de Gestión del Riesgo del Tolima, ya son varios los afluentes hídricos los que presentan preocupantes reducciones de sus caudales. (Ver: Gobierno Nacional abre licitación para la recuperación de la navegabilidad del Magdalena)

“Los reportes que tenemos es que en el municipio de Honda el caudal del río ha bajado más o menos un 35 %, en Flandes más o menos un 10 % y en Natagaima más o menos un 45 %, lo que es preocupante”, sostuvo Fredy Torres, secretario de Ambiente del Tolima. Esto, sin mencionar a otros afectados como Coyaima y Saldaña. 

En cuanto a las subiendas, el funcionario de la Corporación Autónoma Regional del Tolima (Cortolima) indicó que no necesariamente tenían que verse afectadas y que, incluso, los mismos pescadores les comentaron que ya había comenzado a observarse la llegada de los peces.

“Lo que corresponde a la fauna asociada con la subienda en estos días se da en época normal. Hay que tener en cuenta que desde Honda hasta la desembocadura del río Magdalena en la costa Caribe, en el departamento del Atlántico, el río comienza a recargar más agua por las cuencas que llegan a él, lo cual indica que en ese transecto el aumento del caudal puede ser un poco mayor y con ello garantiza la supervivencia de las especies que vienen subiendo a lo largo del afluente hídrico. La afectación que pueden tener los peces es que por la disminución de agua se pueda generar calentamiento y esto afecte su tránsito”, añadió Chacón. 

¿A qué se debe este fenómeno?

Lo primero que se debe tener en cuenta es que se trata de un fenómeno natural asociado directamente a la cantidad de agua que caiga en las cuencas que llegan al río Magdalena. 

Segundo, como manifestó el funcionario de la Corporación, “por encontrarnos en una zona intertropical tenemos dos periodos secos y dos periodos húmedos, de los cuales en la zona seca que corresponde a enero, febrero y parte de marzo se reducen las lluvias y con ello los cauces de los niveles de algunas fuentes hídricas, especialmente del río Magdalena”. 

No obstante, fue enfático en asegurar que desde Cortolima y la Gobernación se vienen adelantando grandes esfuerzos técnicos y económicos con el propósito de reducir los impactos que genera la erosión, el principal factor de aporte de sedimentos. 

“Estas acciones se hacen mediante el establecimiento de especies forestales, las cuales ayudan a la fijación de microclimas en las partes altas de las cuencas, estas acciones son pieza fundamental en el propósito de minimizar los efectos de la variabilidad climática en donde la principal característica es la reducción de las lluvias y el aumento de la temperatura en general”, concluyó. 

Recomendaciones

La recomendación de Cortolima es hacer un uso eficiente del agua, ya que al generar hábitos de buen consumo se mitigan los efectos (como el desabastecimiento) que traen las épocas donde los niveles de los cauces y los caudales disminuyen.

Recordemos que esta temporada seca no solo afecta los niveles de agua en los ríos, sino que también conlleva a los incendios forestales y el desabastecimiento de este líquido vital. (Ver: Incendios en el Tolima han consumido más de 250 hectáreas en lo corrido de enero)

 

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