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Asociación Colombiana de Psiquiatría pide que los suicidios dejen de atribuirse a la falta de Dios o espiritualidad

Marcela Alzate, directora del Comité Científico de la Asociación Colombiana de Psiquiatría, asegura que el suicidio es una problemática de salud y no obedece a un solo factor, por ejemplo la falta de religiosidad, como lo indicó la Secretaria de Salud de Ibagué.
Salud
Autor: Redacción Ibagué
Autor:
Redacción Ibagué
Foto: BLU RADIO

“El suicidio es una problemática de salud”, esto es lo primero que explica Marcela Alzate, psiquiatra y directora del Comité Científico de la Asociación Colombiana de Psiquiatría, para aclarar que nunca será un solo factor el motivo, como la falta de religiosidad, para que una persona decida suicidarse.

Una aclaración que esta experta hace ante el polémico pronunciamiento de la secretaria de Salud de Ibagué, Johana Aranda, al indicar días atrás que los casos de suicidio en la ciudad obedecerían a una ausencia de Dios en las personas.

“El suicidio es una problemática de salud, si bien es cierto que la definición de salud incluye los elementos culturales y religiosos necesitamos desmitificar una única causa respecto a una situación tan compleja de salud. El suicidio es un fenómeno multidimensional, si estás hablando de salud mental estás hablando de un desequilibrio desde lo biológico, desde lo psicológico, desde lo cultural, pero también desde lo espiritual, lo social, desde el empleo, desde lo económico, entre muchos otros factores”, indica Alzate.

Es clara a la hora de explicar que esto es un error y parte del problema a la hora de tratar este tema, porque se entra a culpabilizar a la persona, cuando, repite, se trata de una problemática de salud, una enfermedad como el cáncer o la diabetes.

“No debemos recurrir al tú por qué te quieres suicidar si tienes todo, ni culpabilizarlo tampoco, que es un poco el problema de quien dice que el suicidio es por falta de Dios, tras de que tiene la idea de morirse, tiene que cargar con que no hizo la tarea de buscar a Dios. Por qué no se le dice eso al que tiene diabetes, al que tiene asma. Es poner una carga adicional y pretender encontrar una justificación cuando no la hay, es una condición de salud”, manifiesta.

¿Están fallando las políticas públicas frente a este tema en Ibagué?

La Asociación Colombiana de Psiquiatría aseguró, en un comunicado enviado el pasado 3 de marzo, estar preocupada por los altos índices de suicidio en Colombia y en especial en Ibagué, dado que, de los 2.252 suicidios ocurridos en el país durante 2019, 120 fueron en el departamento del Tolima y de esos, 50 en su capital. Lo que la llevó a ocupar el cuarto puesto a nivel nacional en esta problemática.

Sin embargo, la directora de esta asociación cree que Ibagué tiene una problemática de suicidios al igual que la tiene el resto del país y, por tanto, no considera que sea una situación que se pueda asignar a la falta de políticas públicas o a fallas que estén cometiendo la Administración Municipal y Departamental.

“No es qué está haciendo la Alcaldía local o qué están haciendo las políticas locales, es qué estamos haciendo absolutamente todos. La problemática de Ibagué no es peor que la del resto del país, lo que creo que está pasando, y aclaro que no vivo allá, es que a raíz de muchos casos que han sido muy mediáticos han volcado los ojos en la problemática, pero siempre ha estado”, sostuvo la directora del Comité Científico de la Asociación Colombiana de Psiquiatría.

Además, hizo énfasis en que es algo que corresponde a todos, sí al Estado, pero también a las familias, a los amigos, a la sociedad en general. (Ver: La razón por la cual EL OLFATO no publica informaciones sobre suicidios en Ibagué)

“Acercarse, preguntar, no asustar y acompañar”

“Muchas de las muertes por esta problemática se hubiesen podido prevenir si se hubiese podido preguntar: has pensando en suicidarte y decirle ven te acompaño, buscamos ayuda. Hay que acercarse, preguntar, preguntar y preguntar y acompañar y buscar la solución, por ahí se empieza”, señala esta psiquiatra.

Lastimosamente reconoce que en el país todavía existe una especie de tabú frente a ir a un profesional a contarle este tipo de cosas, pues se suele pensar que sentirse triste en sinónimo de debilidad o que el suicidio es de cobardes cuando es una problemática tan real que le puede pasar a cualquiera sin importar su condición económica, social, sexual.

Ante esto, aprovecha para hacer una llamado de los medios de comunicación, ya que considera son parte fundamental a la hora de aclarar tanta desinformación que se tiene sobre el suicidio.  

Alzate considera que los medios pueden ayudar a entender que es una problemática de salud que debe ser tratada como tal, a ayudar a difundir que no depende de un solo factor, que le puede pasar a quien sea y que no es sinónimo de falta de carácter.  

“No deja de existir un cierto amarillismo porque inmediatamente la gente quiere saber cuál es el motivo, entonces la noticia dice: mujer o hombre se suicidó porque la dejó su novio o novia, empresario se toma las pastillas porque quebró (cuando sufría algún trastorno o hay algo más detrás) … Cuando puede ser una nota de ayuda, de usted puede llamar a tal línea o puede ir allí. Los medios de comunicación juegan un papel importante cuando aclaran que no es una debilidad del carácter y que las situaciones existen, son reales y le pueden pasar a famosos, personas con dinero o sin dinero”, observa Alzate.

Lo que sí pueden hacer las autoridades y los medios

Esta psiquiatra piensa que definitivamente sí se debe incrementar la prevención frente al suicidio, las rutas de atención, los espacios saludables, así como desmitificar todo lo que hay detrás de esta problemática de salud.

“Los gobiernos qué tienen que hacer, que sigan las directrices que da el Estado que es incrementar la promoción y disponer las rutas en las cuales las personas pueden entrar a resolver su problema. Qué pueden hacer los medios de comunicación: eduquemos a la población, que es una muerte completamente prevenible y que la persona que intenta suicidarse realmente está pasando por un muy mal momento desde la perspectiva de que su pensamiento está enfermo y no vamos a decir que es por una carencia de una espiritualidad”, concluye la directora del Comité Científico de la Asociación Colombiana de Psiquiatría.