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Así ‘tumbó’ el Banco BBVA a una pensionada ibaguereña

Esta entidad bancaria le negó un crédito por libranza a una mujer, pero mensualmente le está descontando de su pensión una cuota de $1.183.181. Colpensiones sostiene que van dos pagos consecutivos.
Investigación
Autor: Redacción Ibagué
Autor:
Redacción Ibagué
Exclusivo
Foto: EL OLFATO

Una solicitud de un crédito de libranza terminó convirtiéndose en una pesadilla para una pensionada ibaguereña, quien con soportes en mano denunció el caso ante EL OLFATO, pero exigió mantener su nombre bajo reserva.

La mujer decidió contar su experiencia porque, seguramente, podría ocurrirles la misma situación a otros pensionados del Tolima.

Todo empezó el pasado mes de septiembre, en la sede del Banco BBVA en el parque Manuel Murillo Toro. Allí, solicitó un crédito de libranza por $28.3096.344, con un plazo de 24 meses, para que la cuota fuera debitada de la mesada que le gira Colpensiones.

El trámite inició, estudiaron los documentos y, unos días después, el asesor del BBVA le informó que el crédito no había sido aprobado. Por esa razón, la señora se dirigió a la sede del banco y firmó el desistimiento del crédito de libranza.

Un mes más tarde, se llevó la primera sorpresa. El desprendible de pago de Colpensiones del mes de octubre aparecía el descuento de la cuota del crédito del Banco BBVA, por $1.183.181.

De inmediato le escribió al asesor de la entidad bancaria para que le explicara por qué le habían debitado la cuota de un crédito que no había sido desembolsado.

El funcionario, a través de un mensaje de voz, admitió que hubo un error y le pidió que aportara una copia del desprendible de pago para tramitar el reintegro del dinero. Y así lo hizo.

Sin embargo, en noviembre, el Banco BBVA volvió a sustraer ilícitamente el dinero de la mesada de la denunciante. Otra vez, le descontaron $1.183.181.

EL OLFATO se comunicó con Colpensiones y esta institución ratificó que transfirió a ese banco la suma de $2.366.362, y que por ser un negocio externo -entre particulares- no puede hacer nada para impedir el débito automático.

Ante el abuso del BBVA, la afectada radicó un derecho de petición en el que le exige a ese banco reintegrarle, con intereses, el dinero que sustrajo irregularmente.

Los funcionarios del banco, notoriamente incómodos, pretendieron impedir la radicación del derecho de petición argumentando que debía aportar soportes. En el lugar estaba un reportero de este medio de comunicación y finalmente accedieron a recibirlo. 

Extraoficialmente, una directiva de esa sucursal dijo que esos recursos retenidos correspondían a un supuesto embargo, lo cual es falso porque la mujer no tiene cuenta de ahorros en el BBVA.

Hasta el cierre de esta edición, el cuestionado banco español no había entregado una versión oficial ni ha devuelto los recursos que obtuvo de manera indebida.