Pasar al contenido principal

Aparecen sombras en licitación de Juegos Nacionales

Investigación
Autor:
Autor:

El proceso de licitación para la contratación de los escenarios de los Juegos Deportivos Nacionales inició sin que existan las licencias de construcción ni los permisos que debe conceder la Corporación Autónoma Regional del Tolima, Cortolima. Los dos proyectos -Parque Deportivo y los escenarios de la 42 con Quinta-, en los que se invertirán 111 mil 2014 millones de pesos, no cuentan con las autorizaciones urbanísticas y ambientales. Aun así, la Alcaldía de Ibagué trabaja velozmente para adjudicar los millonarios contratos el próximo 13 de febrero, según los cronogramas publicados en el portal de contratación pública. Pero este no es el único traspié. También requieren un permiso para la ocupación de Cauce y Aprovechamiento Único Forestal en el Parque Deportivo que les otorga Cortolima, pero todavía está en estudio porque la solicitud apenas la hicieron el 11 de diciembre de 2014, bajo el radicado No. 17678. El asesor de la Alcaldía de Ibagué y el Instituto Municipal para la Deporte y la Recreación de Ibagué (Imdri), Orlando Arciniegas, asegura que la administración podía adelantar el proceso licitatorio sin estos requisitos y que confía en que, antes de adjudicar, todo esté en regla. Arciniegas se muestra muy seguro que antes de 22 días (hábiles), lo que falta para la adjudicación, tendrá una respuesta positiva de Cortolima y las dos licencias de construcción que se las concederían fugazmente. Casi que serían unas licencias‘exprés’. ¿Por qué exprés? La respuesta es sencilla: Las curadurías tienen un plazo hasta de 45 días para responder las solicitudes de licencias de construcción y podrían tomarse casi todo el plazo por la magnitud de las obras. Además, hay que tener en cuenta que casi siempre los curadores piden que se hagan ajustes, por lo que otorgan 30 días más y, si es necesario, se prorroga el plazo otros 15 días, para que al final haya licencia de construcción. Esos son los tiempos de los que habla el decreto 1469 de 2010, que regula el tema. La única salida para el Gobierno sería que una de las dos curadurías que hay en Ibagué -o las dos- hubieran conocido los proyectos desde hace varios meses atrás y ahora sólo sea imprimirles la licencia y listo.

El misterioso vaivén de las solicitudes de licenciamiento

En Ibagué hay dos curadores urbanas. La Curaduría número Uno está a cargo del arquitecto Manuel Medina, exsecretario de Planeación de la ciudad. La Curaduría número Dos le pertenece, y desde hace casi dos décadas, al señor Greisman Cifuentes. Por ley, a cada curaduría le correspondería analizar un proyecto. Cuando se radican solicitudes de licencias de construcción para proyectos públicos existe un reparto: un proceso debe ir a una y el siguiente a la otra. La idea es que haya igualdad y no primen las preferencias por parte de las autoridades contratantes. Pese a la claridad del tema, la firma Typsa, responsable de los diseños de los escenarios de los Juegos Deportivos Nacionales, radicó las dos solicitudes de licenciamiento en la Curaduría urbana número Dos, el día 8 de julio del año 2014. Los representantes de la firma española habrían argumentado que por ser ellos una empresa privada podría evadir el reparto y quedarse en la Curaduría número Dos. “El hecho que un mensajero privado radique una solicitud de licenciamiento no quiere decir que ese mensajero sea el dueño del Parque Deportivo o los escenarios de la 42”, explicó el abogado Fernando Varón, quien puso al descubierto la inminente irregularidad. Por eso radicó un derecho de petición ante el curador Greisman Cifuentes, y ante la evidente falta, el representante legal de Typsa, Luis Rodrigo Uribe, desistió y retiró las solicitudes de licenciamiento el 14 de noviembre pasado. (Ver radicación de Typsa) Uribe, en una comunicación enviada al curador Cifuentes, reconoce que prefiere retirar las solicitudes de licenciamiento por las alertas que encendió el abogado Fernando Varón. (Ver carta de Typsa a Greisman Cifuentes)

¿Por qué sólo quieren en la Curaduría número Dos?

Después de retirar las solicitudes de licenciamiento de la Curaduría Urbana número Dos, radicaron en la Curaduría Urbana número Uno el proyecto de los escenarios de la 42 con Quinta, pero les hicieron falta unos documentos y el proceso se quedó ahí. Este año, volvieron a radicar las solicitudes de licenciamiento en la curaduría de Greisman Cifuentes porque en la de Manuel Medina, la número Uno, no hay ninguna radicación hasta este miércoles 14 de enero. Medina prefirió no referirse al tema, y en un tono descortés, delegó a su asistente para que atendiera a los reporteros. Este portal se comunicó con la Curaduría número Dos, pero no fue posible hablar con el señor Cifuentes. Simplemente, autorizó a una persona para que nos informara que las licencias están en estudio, pero no precisaron desde hace cuánto tiempo y en qué fase se encontraban. Esa misma pregunta se la trasladamos al director del Imdri, Carlos Heberto Ángel, pero después de leer la pregunta en el chat de su teléfono decidió no volver a contestar. Casi automáticamente respondió el abogado Orlando Arciniegas, quien afirmó que el tema de las solicitudes de licenciamiento era responsabilidad de Typsa y que él desconocía cuándo radicaron los documentos y en qué curaduría. Esta respuesta causa demasiada sorpresa viniendo del hombre ‘fuerte’ de la contratación de los Juegos Deportivos Nacionales, quien ha sido vocero y defensor de este proceso. Incluso, Arciniegas no sólo ha salido a defender a la administración sino también a Typsa, cuando la Contraloría de Ibagué hizo duros cuestionamientos. (Ver Defensa de Arciniegas a Luis H. y a los Juegos nacionales) El enterado jurista ahora dice desconocer el asunto de las licencias y sostiene: “Señor ese es un asunto de Typsa ellos son los responsables y quienes tienen la obligación de cancelar las expensas es una responsabilidad no soy ni supervisor del contrato de Typsa (…) No soy vocero de nada solo soy vocero de mi propio ser. Como abogado acompaño el proceso pero ni me he tomado ni me han designado vocero de nada. Defiendo el proceso porque estoy en él y sobre todo cuando buscan el muerto río arriba”.

Tenían que tener las licencias ya

Pese a que  Arciniegas, mano derecha del alcalde Luis H. Rodríguez, insiste en que él podía adelantar las licitaciones sin licencias ni permisos y que antes del 13 de febrero todo estará solucionado. Pero otros especialistas en contratación pública aseguran claramente lo contrario.  “Para adelantar obras de construcción, ampliación, modificación, adecuación y reparación, demolición de edificaciones o de urbanización, parcelación para construcción de inmuebles y de terrenos en las áreas urbanas y rurales, se deberá obtener licencia de urbanismo o de construcción las cuales se expedirán con sujeción al plan de ordenamiento físico  que para el adecuado uso del suelo y del espacio público, adopten los concejos distritales o municipales”, advierte el artículo 49 (2) del Decreto 2150 de 1995, según una de las fuentes consultadas por ELOLFATO.COM. Esta última posición también la comparten exsecretarios de Planeación y excuradores urbanos, quienes explican su argumento de la siguiente manera: “¿Cómo un contratista se puede comprometer a realizar una obra que podría variar en la licencia de construcción, porque puede reducirse o aumentarse el número de metros cuadrados? ¿Y cómo se comprometer a entregar una obra en un tiempo determinado si no saben cuándo saldrán las licencias?"

© 2021 All reserved rights.
Diseño y desarrollo web por Micoworker