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Ambientalistas de Ibagué denuncian la presencia de cazadores de águilas cuaresmeras en el Cañón del Combeima

Por el momento se sabe que las autoridades trabajan en este caso y en velar por la protección de estas aves migratorias, procedentes de Norteamérica, pero desafortunadamente aún no han sido identificados los criminales.
Medioambiente
Autor: Sebastián Rivadeneira
Autor:
Sebastián Rivadeneira
Foto: Cortolima

Ambientalistas y habitantes de la parte alta del Cañón del Combeima denunciaron que en la noche del pasado domingo 15 de marzo se escucharon más de 10 disparos, los cuales, se les atribuyen a los reconocidos cazadores de las águilas cuaresmeras, quienes aprovechan que estos animales descansan en esta zona de Ibagué para ir y matarlas.

 

Claudia Guerra, miembro de la Asociación Tolimense de Ornitología ‘Anthocephala’, sostuvo que tan pronto fueron informados del hecho, denunciaron la situación ante la Policía Ambiental, ente responsable de velar por la seguridad de estos animales.

“Desde anoche mismo -domingo- hablamos con la Policía Ambiental, que son las personas que se comprometieron desde un principio a colaborarnos con el tema, porque ya se sabía que esto iba a pasar. Hablamos también con Policía de Turismo y, Cortolima también ya está informada”, acotó.

Por el momento se sabe que las autoridades trabajan en este caso y en velar por la protección de estos animales, pero desafortunadamente aún no han sido identificados los criminales.

“No, aún no tenemos reportes de que estén identificadas estas personas. Pero el ingeniero Fernando Poveda de Cortolima, nos informó que ya una patrulla de la Policía se encontraba vigilando la zona”, sostuvo.

Son varios los motivos por los cuales la gente caza a este animal, pero según la ornitóloga, el principal de estos es para comérselas, porque según la creencia popular “su carne da más energía”, afirmación que no se ha podido comprobar y es catalogada como un mito.

“Pero el más reiterativo es para comérselas, porque según la creencia popular comerse una de estas les da mucha vitalidad, algo que es falso. Otro motivo que nos han dicho es que lo hacen por gusto o deporte y, también hay quienes dicen que las cazan porque se les comen las gallinas, algo falso, porque ellas durante su viaje de migración no comen y en Ibagué solo descansan. Ellas lo que hacen es almacenar energía antes de iniciar su travesía, y no comen sino hasta que llegan a su destino en Norteamérica”, puntualizó.

La profesional en el tema le contó a EL OLFATO que, desde la asociación trabajan en el primer proyecto nacional de monitoreo y conservación de estas aves, de las cuales, el domingo llegaron más de 57.000 a la ciudad.

 

El pasado domingo tuvimos un pico de migración de más de 57.000 aves por Picaleña, donde están algunas de las torres de monitoreo. Ese mismo día recibimos los primeros reportes de disparos en la parte alta del Cañón del Combeima; algo que tristemente se ha repetido todos los años”, acotó.

Asimismo, ‘Anthocephala’, viene desarrollando diferentes capacitaciones con campesinos y con jóvenes de los colegios de los municipios del departamento, donde les enseñan sobre estas aves y la importancia de su preservación y la ruta migratoria que realizan. Ya que, ellas tienen varias rutas y, el Cañón del Combeima, es solo una zona de descanso, por tanto, también se ha reportado su avistamiento en municipios del norte del Tolima como Lérida, Líbano, Santa Isabel, Falan y Mariquita, entre otros.

“Tenemos una aproximación de que han pasado, solo por Ibagué, desde el 2 de marzo hasta hoy, más de 200.000 aves rapaces migratorias, de las cuales hemos visto e identificado 7 especies”, afirmó.

Guerra también indicó que la cifra aumentará en los próximos días, porque aún no hemos llegado al pico máximo de la migración de la cual no solo hacen parte las águilas cuaresmeras, sino también más de 200 especies de aves como los Vireos, entre otras, y las cuales no tienen un territorio específico, sino que su territorio es todo el continente americano.

“Ellas ahorita están regresando hacia Norteamérica porque viene la temporada de anidación. Entre agosto, septiembre y octubre, que empieza la temporada invernal en esta parte del mundo y todo se congela es cuando ellas inician su etapa de migración con sus pichones y juveniles hacia Suramérica y, pasan esa temporada acá, que está finalizando justamente en este periodo. Entonces en marzo lo que están haciendo es regresando del cono sur al cono norte del continente y por eso las vemos por aquí”, afirmó.

Según la especialista en el tema, las águilas cuaresmeras cumplen un ciclo continental muy importante, ayudando al equilibrio en todo América, controlando plagas como lo son los ratones, serpientes, insectos grandes entre otras especies.

Es por esto que la invitación de la Asociación Tolimense de Ornitología ‘Anthocephala’ es para que la gente valore, respete y aprecie a estas aves.

“Realmente es una gran fortuna poder apreciar un fenómeno natural como este… no todas las zonas de Colombia hacen parte de este hermoso espectáculo, de la ruta migratoria, no todos los colombianos tienen la gran fortuna de observar algo tan bello y nosotros sí. Por eso disfrutemos y respetemos a estos animales”, indicó Guerra.