Gabriel Camargo

Editorial: Gabriel Camargo cree que Ibagué es un galpón más de su familia

El dueño del Club Deportes Tolima, Gabriel Camargo Salamanca, mostró una vez más que se siente 'El rey de Ibagué'. Cree que la ciudad es un galpón más de su familia en donde él grita, regaña o despide a sus empleados cuando las gallinas no cacaraquean como él quiere.

Don Gabriel, como le dicen, está enseñado a regañar alcaldes sin carácter como el que gobernó a Ibagué en el cuatrienio pasado. En 2013, cuando hizo la última pataleta y dijo que dejaría al Deportes Tolima, a Luis H. Rodríguez le tocó pedirle cita en su oficina de Teusaquillo, en Bogotá, para rogarle que no se fuera de la ciudad.

A cambio, le ofreció: el estadio Manuel Murillo Toro gratis, compra de boletería con recursos oficiales, exoneración de impuestos durante 10 años y hasta le gestionarían publicidad con las entidades bancarias en donde la Alcaldía y la Gobernación tenían depositados los recursos oficiales. Todos han estado sometidos a 'El Rey de Ibagué'.

El 'chantaje emocional' ha sido el instrumento que ha empleado el señor Camargo para tener sometidos a un buen número de aficionados, a los mandatarios de turno y a algunos periodistas deportivos. Todos creen que si don Gabriel se va del Tolima, la vida se acaba.

Esta introducción, algo extensa, permite entender por qué la rabia del exsenador con el joven periodista Alejandro Rodríguez, director del portal El Rincón del Vinotinto, a quien expulsó de una rueda de prensa.

Ocurrió este jueves en las instalaciones del hotel Casa Morales. Allí, el equipo de Camargo presentaría ante los medios de comunicación al nuevo entrenador Gregorio Pérez, pero todo terminó en un reprochable acto de censura.

Muy a su estilo, Camargo ordenó a dos agentes de la Policía Nacional, que hacen parte de su esquema de seguridad, que sacaran a Alejandro Rodríguez del salón donde se llevaría a cabo la conferencia de prensa. Los uniformados obedecieron sin importarles que la instrucción de su protegido iba en contra de la libertad de prensa y que podrían ser investigados por esta conducta arbitraria.

Alejandro Rodríguez no puede acercarse al Club Deportes Tolima porque él no cacaraquea como las gallinas de su galpón, ni aplaude cada ocho días, como lo hace algún sector de la prensa radial.

Alejandro decidió -hace nueve años- montar un portal en Internet para hacer periodismo deportivo independiente, sin tener que someterse al 'Rey de Ibagué'.

Este comunicador escribe sobre el desempeño del equipo, jornada tras jornada. Cuenta lo bueno y critica lo que piensa que no está bien. Le informa a sus lectores todo lo que necesitan saber del Deportes Tolima. Lo leen más de 5.000 personas diariamente, no solo en Colombia sino también en Estados Unidos, México, Canadá y España, entre otros países.

Pero él también ha revelado información que Camargo prefiere que no se conozca. Por ejemplo, El Rincón del Vinotinto ha divulgado las jugosas ganancias que reporta el Club Deportes Tolima ante la Superintendencia de Sociedades, información que puso fin al cuento de 'La pobre viejecita' que el exsenador montó en Ibagué durante más de dos décadas.  Ya sabemos que el negocio de Camargo no es tan malo como él decía.

Alejandro también se sumó a las denuncias que hizo ELOLFATO.COM por el préstamo irregular del estadio Manuel Murillo Toro al señor Gabriel Camargo, quien usó durante muchos años este escenario público como si fuera de su propiedad. Revelamos que el Deportes Tolima no tenía contrato ni pagaba arriendo, pero sí se quedaba hasta con los ingresos de la publicidad exterior que se fijaba en este lugar.

Estas informaciones provocaron que el 'todopoderoso' Gabriel Camargo graduara de "enemigo" a Alejandro Rodriguez, un periodista de apenas 26 años, hijo de una familia sobreviviente de la tragedia de Armero, y quien tuvo que estudiar comunicación social con mucho esfuerzo en la Universidad del Tolima.

Desde del año pasado, el exsenador inició su persecución. Primero, le negó la acreditación para ingresar como periodista al estadio Manuel Murillo Toro. Pero él siguió adelante e ingresó a los partidos comprando su boleta como cualquier aficionado.

Luego, don Gabriel usó el programa 'Los Dueños del balón' de RCN Radio, un medio que sí le simpatiza, para atacarlo. Después, en una llamada telefónica le dijo "hijueputa" y ahora, fue más allá, y utilizó a la Policía Nacional para expulsarlo de una conferencia de prensa.

Esta situación, que generó la solidaridad de la mayoría de periodistas deportivos de Ibagué, ya fue puesta en conocimiento de la Fundación para la Libertad de Prensa, pero todos sabemos que a personas como Gabriel Camargo Salamanca no le preocupan los llamados de atención que pueda hacer esta organización ni las críticas de los medios independientes.

A 'El rey de Ibagué' solo le interesa someter a los alcaldes, a los gobernadores del Tolima, a muchos aficionados y a algunos periodistas deportivos para que canten al unísono: "Sí don Gabriel, como quiera don Gabriel, y gracias don Gabriel", como responden sus empleados en los galpones de su familia en Cundinamarca.

 

Por: LUIS EDUARDO GONZÁLEZ

Foto: ELOLFATO.COM

Fecha: Viernes - 6 enero - 2017